En el mundo de la Educación Infantil, si existe una curiosidad científica que es sin duda cómo aprenden los niños y niñas a escribir.
Como docentes, nos preguntamos qué pasa por la cabezita de nuestros niños cuando están delante de un cuaderno u hoja blanca y sostienen con sus pequeños dedos un lápiz comprometedor. Podemos contemplarlos sin que presuman que son observados, y siempre sucede lo mismo: en escasos segundos, las páginas se llenan de garabatos y manchas, de líneas angulosos repetidas compulsivamente, de cadenas gráficas ondulantes cambiando sus formas, extendiendo sus trazos de un extremo al otro.
La grafomotricidad tiene como objetivo que el niño adquiera las habilidades necesarias para que llegue a expresarse por medio de signos escritos, mediante ejercicios que permitan el mayor dominio del antebrazo, la muñeca, la mano, y sobre todo los dedos.
A continuación, les presentó una serie de fichas con ejercicios psicomotrices para trabajar la motricidad fina en los alumnos a partir de 3 años en adelante. Estás actividades son utilizadas también para inicializar a los niños en el maravilloso mundo de las letras y trabajar los problemas de escritura.






























































