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Rita Elena González


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29 de enero de 2012

"Independencia de Venezuela" Obra de Teatro Leída





RELATOR:

Cinco de Julio amanece
de Mil ochocientos once,
el sol de la independencia
se asoma en el horizonte.


Siete Provincias se juntan
uniendo sus corazones,
siete Provincias que tiran
y viejas cadenas rompen.


Con fuerza la Independencia
viene llegando al galope,
con la tierra Americana
que vitorea su nombre.


Del pecho brota ese grito
que Venezuela recorre,
ese grito libertario
desafiando a los cañones.


El fervor en cada calle
alza su voz y responde,
con el eco de la patria
desde el mar hasta los montes.


Caracas bella y hermosa
desnuda sus emociones,
con sueños de Independencia
que juramentan los hombres.


Retumba el clarín al viento
encendiendo corazones,
solemne cinco de Julio
de Mil ochocientos once.




JUAN GERMÁN ROSCIO:


En este solemne día
aquí en Congreso reunidos,
tenemos para la patria
los corazones unidos.


Esta tierra necesita
buscar su propio destino,
prepararse para el cambio
de andar un nuevo camino.


Alcemos la voz al cielo
para hacer este pedido,
que Dios proteja esta tierra
del odio del enemigo.


De esos leones que vienen
con sus garras y colmillos,
a cercenar las ideas
con el filo del cuchillo.


Compatriotas, ciudadanos,
que con fervor han venido,
con corazones hidalgos
para encontrar nuestro sitio.


Alcemos la voz al cielo
que llegue hasta el infinito,
el grito de Independencia
con soberano designio.


Que en este solemne día
en este suelo querido,
sintamos el alma henchida,
cargada de patriotismo.






FRANCISCO DE MIRANDA:

Soy Francisco de Miranda
compatriota y ciudadano,
representante del pueblo,
de Caracas, diputado.


Esta tierra nos invita
y nos hace este llamado,
que marchemos todos juntos
sin descanso batallando.


Que rompamos las cadenas
que intentan esclavizarnos,
con el yugo y los grilletes
a través de tantos años.


Compatriotas a la lucha
que el fervor y el entusiasmo,
en este solemne día,
de este suelo sean aliados.


Nos asiste la razón
el reclamo soberano,
ese grito de la sangre
que se escucha en todos lados.


Orgulloso saco el pecho
para alzar la voz en alto,
con la fe y con la esperanza
de que todos nos unamos.


Que vayamos por la senda
del camino libertario,
reclamando Independencia
sin bajar jamás los brazos.




RELATOR:


Sesionan los diputados
poniendo todo su empeño,
clarines de Independencia
se hacen oír en el viento.


Juan Antonio Rodríguez
preside firme el Congreso,
con todos los congresales
para ponerse de acuerdo.


Las voces suben de tono,
suben de tono los nervios
con el canto libertario
que les palpita por dentro.


Cada voz es un mensaje
que busca horizontes nuevos,
una puerta de esperanza
para este querido suelo.


Es día cinco de Julio
se agitan los sentimientos,
tranquila observa Caracas
como suceden los hechos.


Adentro los diputados
se alzan de sus asientos,
con palabras encendidas
en el solemne Congreso.


Cada opinión es un canto
que estalla ardiente en el pecho,
llamando a la Independencia
a reclamar sus derechos.



SIMÓN BOLÍVAR:

Algunos ya me conocen
mi nombre es Simón Bolívar,
llamo aquí a la Independencia
en este bendito día.


Aquí en Caracas reunidos
con la proclama encendida,
que una patria soberana
jamás será dividida.


Yo sé que algunos pretenden
seguir con la antigua vida,
unidos a la corona
por conveniencia y codicia.


Pues tienen miedo a perder
con esta proclama escrita,
posesiones y fortunas
que el poder les ofrecía.


Es tiempo de nuevos vientos
de hacer flamear en la cima,
el solemne pabellón
inmenso de la justicia.


Pues cada vida es un surco
donde crece la semilla,
ese brote libertario
que en esta tierra se agita.


Que venga la Independencia
eterna, bella y altiva,
a darnos con su presencia
el sentir de su valía.




RELATOR:

Suena el clarín de la gloria
y en cada rincón estalla,
y cada pecho se enciende
igual que un volcán en llamas.


Un trueno ruge en el viento
a través de la distancia,
con tropeles de centauros
que a su lado la acompañan.


En blanco corcel del cielo
Independencia cabalga,
con sus ojos de luceros
mostrando toda su gracia.


Con su figura de luz
envuelve a toda Caracas,
y se para ante el Congreso
con el batir de sus alas.


Los congresales la miran
sentados desde sus bancas,
Independencia imponente
como un pabellón se alza.


Trae en sus manos estrellas
talladas en oro y plata,
con una estela celeste
que deja por donde pasa.


Desnuda toda esa fuerza
que le palpita en el alma,
y suelta al aire las notas
ardientes de sus palabras.




INDEPENDENCIA:

Aquí vengo con mi filo
para cortar las cadenas,
soy la sangre de los pueblos
corriendo en todas las venas.


Despliego eterna mis alas
en el cielo y en la tierra,
soy ese grito sagrado
que a cada pueblo libera.


Soy la semilla y el brote
el espíritu que enfrenta,
con el valor y el coraje
a toda fuerza siniestra.


A los justos acompaño
cabalgando por la huella,
contra toda intolerancia
que la vida no respeta.


Aquí vengo a este Congreso
a empuñar esta bandera,
que se alza soberana
más allá de las estrellas.


Aquí vengo compatriotas
a la marcha de esta gesta,
a este histórico momento
que palpita en Venezuela.


He llegado con mi grito
con mi luz a las conciencias,
soy la sangre de los pueblos,
soy la santa Independencia.



FRANCISCO DE MIRANDA:

Aquí está la Independencia
que ha llegado a este Congreso,
a envolvernos en sus brazos
al amparo de su pecho.


Ha traído con su luz
nueva luz al firmamento,
nuevos bríos a la causa
de coraje y de respeto.


Santa Madre Independencia
portadora de mil sueños,
con tu filo vas cortando
las cadenas de este suelo.


Has plantado la semilla
que en el surco irá creciendo,
con su tallo hacia el futuro
escalando hacia los cielos.


Aquí está la Independencia
la doncella de este pueblo,
que a la carga ya se lanza
con galope de llaneros.


Viene aquí para traernos
todo el fuego de su aliento,
esa fuerza indescriptible
del más puro sentimiento.


Esa fuerza que contagia,
que cadenas va rompiendo,
ha llegado hasta nosotros
para unir este Congreso.



JUAN GERMÁN ROSCIO

Que este día sea una fiesta
de valor y de confianza,
un camino diferente
que pondremos hoy en marcha.


La igualdad es el mensaje,
el derecho, la esperanza,
que los nobles diputados
juramentan en el acta.


Esta acta que sublime
con paciencia nos aguarda,
que desfilen nuestras firmas
en provecho de la causa.


Aquí están los diputados
de Barinas y Caracas,
Margarita y Barcelona
al llamado de la patria.


Con Trujillo y Cumaná
con sus voces que se alzan,
y con Mérida que firme
a la lucha se abalanza.


Aquí estamos todos juntos
al compás de las palabras,
al compás de tantos sueños
que esta tierra nos reclama.


Aquí está la Independencia
bella, altiva y soberana,
que ha llegado a este Congreso
con su fuerza libertaria.


RELATOR:


Los oradores se lanzan
sin fronteras, ni medidas,
a seguir a Independencia
aunque les cueste la vida.


No todos están de acuerdo
algunos pocos afirman,
que romper con la corona
sería una idea suicida.


Que ser súbditos conviene
para esta tierra bendita,
pregona Vicente Maya
sacerdote de “La Grita”.


Independencia de pie
eterna, bella y altiva,
muestra su estampa guerrera
con su mirada infinita.


Las campanas en el aire
con su galope repican,
el nombre de Independencia
que en cada pecho palpita.


El Congreso en su debate
en cada palabra agita,
el gran pensamiento unido
que tiene la mayoría.


Se alzan voces a los cielos
con ecos de algarabía,
que vierten en el Congreso
siete provincias unidas.


SIMÓN BOLÍVAR:

Hace tiempo que esta tierra
necesita ya de un cambio;
y ha llegado Independencia
a guiarnos con sus pasos.


A mostrarnos el camino
empuñando con sus manos,
la bandera y el coraje,
el valor y el entusiasmo.


Esa fuerza que genera
el sentir Venezolano,
cual cañón de la batalla
que acompaña a los soldados.


Que es el grito de la sangre
que nos une como hermanos,
esa luz del horizonte
que se alza como un faro.


Levantemos ya los sables
que al grillete hay que cortarlo,
trescientos años de calma
me parecen demasiados.


Ha llegado hoy el momento
de quitarnos este lazo,
de enfrentar a quien pretenda
de venir a mancillarnos.


Aquí está la Independencia
que adelante va marchando,
con la pólvora en las venas
y la fuerza de sus brazos.



JUAN GERMÁN ROSCIO:


Venezuela, Venezuela
¡ay! tierra del sentimiento,
¡ay! tierra de mis amores
donde se tejen mis sueños.


¡Ay! tierra de un cielo limpio
donde derrama el lucero,
semillas de luz al surco
que se convierten en versos.


¡Ay! tierra de mis entrañas
que me palpita por dentro,
que murmura como un río
con el cantar de sus ecos.


Que se hace flor y poesía
verde laurel bajo el cielo,
corcel de guerra en el llano,
paloma blanca en el viento.


Que da a beber de la savia
y nos acuna en su pecho,
con ese amor infinito
transparente de su aliento.


¡Ay! tierra de mis encantos
brillante vergel inmenso,
que entregas en cada fruto
la paz de tu amor eterno.


Venezuela, Venezuela,
Venezuela de mis sueños,
tu grito de Independencia
retumba en el universo.



RELATOR:

Enciende los corazones
Juan Roscio con sus palabras,
con esa arenga patriota
que vierte letras del alma.


Aplaude Simón Bolívar
junto a Yáñez y Miranda,
la voz de la mayoría
va inclinando la balanza.


Los patriotas convencidos
están por firmar el acta,
con la misma Independencia
que apoya esta noble causa.


La voz de los diputados
en el aire se entrelaza,
al grito de Independencia
que en todos lados estalla.


Venezuela abre la puerta
a la fe y a la esperanza,
que tendrá que defender
con el peso de las armas.


De pie Peñalver insiste
señalando a la distancia,
el corte definitivo
con la corona de España.


Independencia triunfante
su sable al cielo levanta,
y el corcel de la victoria
por Venezuela cabalga.


SIMÓN BOLÍVAR:

Yo voto a la Independencia
y quiero poner mi firma.
Por una nueva nación
empeño también la vida.


Hoy ha llegado la hora,
hoy ha llegado ese día,
de que unamos corazones
por nuestra soberanía.


Aquí pondremos los pechos
coraje más valentía,
la sangre roja y patriota
que adentro nuestro palpita.


Así como el Orinoco
que corre libre y se agita,
así queremos correr
sin el yugo que esclaviza.


Hermanos Venezolanos
América fuerte grita,
y pide liberación
sangrando con sus heridas.


Afilemos nuestros sables
que la lucha se avecina,
y firmemos hoy el acta
liberando nuestras vidas.


Viva aquí la Independencia
que a ser libres nos invita.
Viva eterna Venezuela
¡ay! querida patria mía.




INDEPENDENCIA:


Yo soy el grito del pueblo
soy la gloria y el camino,
soy el sable que reluce
y pelea con su filo.


Soy el surco y la semilla,
el sueño del campesino,
ese corcel que arremete
desafiando al enemigo.


Soy bandera de esperanza
en la vida de mis hijos,
y a combatir la opresión
con fuerza siempre me tiro.


Soy el lucero de noche
que guía a los peregrinos,
el oleaje que se alza
para embestir como un río.


Mi filo corta cadenas
del odio y del egoísmo,
y a todas partes sin pausa
a la codicia persigo.


Mi nombre es Independencia
y asisto a los oprimidos,
a todo tirano enfrento
luchando a brazo partido.


Soy la “Madre Independencia”
y a Venezuela he venido,
pidieron Independencia
e Independencia he traído.



RELATOR:

Ya firman los diputados
el acta de Independencia,
nace una nueva nación
sobre la faz de la tierra.


Es día cinco de Julio
día que marca la huella,
el camino libertario
histórico de esta gesta.


Colocan los diputados
su firma de puño y letra,
de hacer realidad el sueño
que al horizonte despliegan.


Afuera el pueblo a los gritos
con pañuelitos festeja,
y tira abajo los yugos,
los cepos y las cadenas.


El Congreso es una llama
ardiente de una caldera,
un gran bastión que se une
ferviente con sus ideas.


En el mástil de la patria
el verde laurel flamea,
con el canto de la vida
que roza hasta las estrellas.


Es día cinco de Julio
es día de Independencia,
que estalla en los corazones
al grito de Venezuela.

José Cantero Verni


Puede descargar la Obra en Formato Word a través del siguiente enlace:

INDEPENDENCIA DE VENEZUELA